10 Mar
2010
El ácido fóllico es una vitamina del complejo B12 fundamental para la gestación de tu bebé y la buena salud de su sistema nervioso, columbra vertebral y estructura cromosómica.
Por eso, debes comenzar a tomar una dosis de ácido fólico, por lo menos, tres meses antes de comenzar la búsqueda de tu bebé. Aquí te proponemos algunos consejos para optimizar la absorción de esta vitamina en tu cuerpo y aumentar sus efectos beneficios.
Solicita a tu médico que te prescriba un complejo vitamínico B que contenga, por lo menos, una dosis diaria de 400 microgramos de ácido fólico.
Los efectos beneficiosos del ácido fólico se potencian cuando su ingesta se combina con la toma de vitamina B12.
Incluye vitamina C en tu toma vitamínica diaria, ayudarás a que el ácido fólico sea mejor absorbido por tu cuerpo.
No dejes todo en manos de la pastilla. Asegúrate de que estas ingirendo alimentos que contengan altas dosis de ácido fólico, como por ejemplo verduras de hojas verdes, arroz integral, queso, dátiles, legumbres, champiñones, naranjas, germen de trigo, atún, salmón, granos enteros, pollo y vegetales de raíz. Todos ellos son buenas fuentes de ácido fólico
Cocina al vapor y olvídate, al menos por un tiempo, del horno de microndas. ¿Por qué? Porque el microndas destruye el ácido fólico.
Cuidado con el alcohol. Tomar demasiado impedirá que la absorción del ácido fólico se realice adecuadamente. Como todo, un vaso de alcohol no hace mal, pero el exceso sí que lo hace.
Importante:
No debes dejar de tomar tu dosis diaria de ácido fólico una vez que quedes embarazada, ya que durante los primeros tres meses tu bebé formará su columa vertebral y el fólico previene la aparición de problemas en esa zona, por ejemplo, la espina bífida.
Las primeras seis semanas de desarrollo de tu bebé son fundamentales ya que se están llevando a cabo funciones básicas y claves de su salud futura. Por eso, sigue tomando fólico hasta el tercer mes de embarazo.