Información, trucos y consejos para lograr el embarazo
Estas desagradables experiencias, no tienen porque ser tomadas, desde un punto de vista médico, como un obstáculo insalvable para tener un embarazo, ya que, a no ser que existan problemas internos, una nueva gestación puede producirse al poco tiempo.
Las hormonas propias del embarazo desaparecen rápidamente tras un aborto, por lo que, después de un tiempo prudencial, no menos de unos meses, volver a intentarlo puede ser sólo una cuestión de querer. Pero, ¿estamos preparados psicológicamente para afrontar un nuevo intento de quedar embarazada con estos antecedentes?
Es totalmente normal, que la mujer tras un aborto se vea inmersa en un conflicto emocional. ¿Qué he hecho mal? ¿Dónde ha estado el error? ¿Ha sido por mi culpa o por mi pareja?, esas y otras muchas más preguntas, irremediablemente pasan por la cabeza de ellas,...y de ellos.
Así pues lo primero que se debe de hacer, si queremos dar un paso adelante, es sacarnos de la cabeza todos esos tipos de pensamientos, que no van a aportar nada beneficioso a nuestro objetivo que es, tener un embarazo.
Superados estos sentimientos de culpabilidad, nos invadirán otros sobre nuestra capacidad reproductiva. ¿Podré ser madre? Y ante esta pregunta, la mejor respuesta la tiene el médico.
Teniendo en cuenta que según las estadísticas, el 75 % de las mujeres vuelven a ovular normalmente dentro de las seis semanas siguientes de haber tenido un aborto, la prudencia y la sensatez aconsejan notificar a nuestro ginecólogo, nuestro nuevo deseo de quedar embarazada.
El especialista, tras haber sido puesto en antecedentes y tener constancia de lo ocurrido, lo normal es que desee realizarnos diferentes pruebas para asegurarnos que el aborto que hemos sufrido no ha dejado secuelas en nuestro organismo, ya que, laceraciones o manipulaciones quirúrgicas pudieran causar, en futuros embarazos, nuevas complicaciones como placenta previa, partos prematuros, o hemorragias que impidieran el buen término de la gestación.
Pocos días atrás conocíamos el exitoso caso de una valenciana que con cáncer de mama había conseguido tener un embarazo tras un trasplante de tejido ovárico, recurriendo a la reproducción asistida con el uso de la vitrificación de óvulos, combinación ésta, que es la primera vez que se da en el mundo.
Si y
a el mero hecho de superar un cáncer de mama es algo maravilloso, más aún cuando se consigue además quedar embarazada con casi 40 años, superando cualquier obstáculo que se le atraviese.Las doctoras Juana Crespo, directora médica del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y María Sánchez, ginecóloga del Hospital Doctor Peset, acompañadas del conceller de Sanidad, Manuel Cervera, explicaron a la prensa en qué consistió este ya famoso caso.
Según dijeron las propias doctoras, la mujer fue intervenida del trasplante del tejido ovárico, antes de iniciar sus sesiones de quimioterapia, mediante laparoscopia en enero de 2008, guardando las muestras de la corteza ovárica obtenida en el Centro de Transfusión de la Comunidad Valenciana a -196 º C. , y hasta la finalización del tratamiento oncológico, momento en el cual le fue implantado nuevamente ese tejido ovárico extraído en un ovario, para devolverle, a la paciente, su función hormonal y ovulatoria.
Tras esto, vino la reproducción asistida, para conseguir quedar embarazada, ya que los intentos iniciales para la fecundación natural fueron infructuosos. Una anterior obstrucción de trompas, y las secuelas de la quimioterapia y radioterapia, no dieron posibilidad alguna.
Hoy en día, esta mujer que ha decidido preservar su anonimato por el momento, está de 15 semanas y esperando gemelos, que si no se adelantan, nacerán en el mes de agosto.
Los profesionales que la atienden desde un principio, quieren que su caso se vea como lo que es, una realidad y al mismo tiempo, una esperanza para todas aquellas mujeres que padecen de cáncer y quieren quedar embarazadas, ya que el caso del que estamos hablando no era fácil pero se ha conseguido pasando a los anales de la historia médica y marcando precedentes a nivel mundial.
Actualmente la congelación de embriones, es la opción más extendida entre las mujeres con cáncer, aunque, el número de mujeres que optan por la congelación de ovocitos va en aumento.
Este estudio, que nos habla de la problemática y las posibilidades de tener un embarazo cuando se padece obesidad, fue publicado recientemente en la revista Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, y en él se puede leer como, a pesar de ser una mujer joven e incluso de menstruaciones regulares y periódicas, el exceso de peso puede, si no frustrar totalmente el tener un embarazo, sí demorar el éxito de la fecundación.
Según la responsable del estudio, Rebecca Robker, las mujeres con obesidad tienen niveles anormalmente elevados de grasas e inflamación del fluido que rodea a los óvulos, cosa que puede influir e impactar sobre el desarrollo de dichos óvulos. Asimismo, indicó la directora Robker, las alteraciones que las grasas pueden acometer sobre el metabolismo, tan sensible en los óvulos, pueden producir irremediablemente daños en la formación de las células y por ende afectar a la supervivencia del embrión. En el estudio de las 96 mujeres, que buscaron reproducción asistida en una clínica privada del sur de Australia, entre el 2006 y 2007, se midieron los niveles hormonales y de metabolitos en el fluido folicular obtenido de los ovarios de las pacientes. Ahí se descubrió que las mujeres obesas presentaban un ambiente folicular "alterado" con unos índices de actividad metabólica y de andrógenos elevados, lo que podría llevar a pensar en una mala reproducción. Según palabras textuales de la Doctora Robker: "La obesidad causa cambios en los lípidos de la sangre y aumenta la inflamación, algo perjudicial para la salud general. Nuestra investigación muestra que la obesidad cambia de forma similar el ambiente que rodea los ovarios y sustenta los óvulos en desarrollo de la mujer".