18 Nov
2009
Aunque parezca increíble has llegado al tercer trimestre de tu embarazo, estás cada vez más cerca del
parto y tu cuerpo afronta los momentos finales de la gestación, está cada día más pesado, tienes las piernas hinchadas, te duele la cintura....
Si ya estás en el tercer trimestro, pues ya sabes de qué se trata. Si todavía atraviesas el segundo o el primero, este artículo puede servirte para estar prevenida. Veamos
cuáles son los cambios corporales que te esperan.
El bebé crece, el útero se agranda y el volumen de tu abdomen se incrementa por eso sentirás necesidad de
orinar con más frecuencia y hasta puede ser que tengas algunas
dificultades para respirar.
¿Por qué? Pues así como el tamaño creciente del útero hace presión hacia abajo y oprime la vegija; del mismo modo ejerce presión hacia arriba, en el
diafragma, que tiene menos lugar para moverse.
Por la misma causa, el útero presiona el estómago originando la
acidéz estomacal de la que tantas embarazadas se quejan. Lo mejor para evitar la acidéz es no recostarse inmediatamente después de comer, incluso puedes intentar dormir con dos o tres almohadas, de modo que tu posición sea un poco más vertical.
La
hinchazón de pies, tobillo, pantorrillas, manos es otro de los malestares más comunes del tercer trimestre del embarazo. Para disminuir la hinchazón debes beber mucho líquido y procurar descansar con los pies en alto cada vez que te sea posible.
La aparición de
várices en las piernas e incluso de
hemorroides es muy común en este período. Intenta
evitar la constipación, come mucha verdura, fruta y cereales integrales para facilitar el movimiento intestinal.
Nunca tomes un laxante sin consultar previamente con tu médico.
El aumento de tamaño de los senos puede provocar hipersensibilidad y malestares, ya que las hormonas están en plena actividad preparándose para el bebé que viene en camino. Procura
cambiar el sostén habitual por uno especial para la lactancia o, por lo menos, uno que sea uno o dos talles más grande que el que usas habitualmente.
A esta altura, es importante mantener una alimentación sana, no realizar grandes comidas antes de irse a dormir y realizar ejercicio físico moderado para reducir la ansiedad y el estrés provocados por la cercanía del parto.